9 may 2011

La canción que late dentro

Quiere el hombre en su naufragio
curvar la línea del presagio.
Un perfume negro acero
lo persigue hace milenios.

La canción que late dentro
quiere la luz, no el tormento.
Busca hace años un sentido
vivir la fe, saltar el abismo.

Un grito azul grisáceo
se oye sordo en solitario:
es la sombra del destino
que en otros labios adivinó.

Pero el hombre
toma del sol
la rosa blanca:
su inspiración,
levanta el pecho:
asume el rol,
y honra la tierra
en su rebelión.
Llegó su hora
camina al sol,
la noche plata
le da su amor,
deja la tierra,
deja las horas,
deja el espacio,
la dimensión,
levanta el vuelo
con dirección,
abre los ojos:
ya despertó.

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